Pequeña localidad perteneciente al municipio de Castellote
en la turolense comarca del Maestrazgo. Ubicado en la vega
del Río Guadalope, muy cerca de las lindes con la vecina
comarca del Bajo Aragón.
Bonita aldea muy cuidada por sus habitantes en la que destaca
la iglesia de San Julián del siglo XVI, claro ejemplo
de estilo renacentista en Aragón. Históricamente
Abenfigo ha sido y es la localidad más vinculada a
Castellote, en muchas ocasiones llegándose a considerar
como barrio de la cabecera del municipio.
Este amor de los abenfiganos por la naturaleza y su empeño
en mantener continuamente bello su pueblo hace que cada rincón
sea un autentico vergel, ya que todos balcones y ventanas,
cada cual más bello, están decorados (con mucho
gusto) por medio de macetas y plantas, cuan si de un concurso
se tratase. Esto les valió, y sin esperárselo,
el primer premio en 1987 del VI certamen de Embellecimiento
de pueblos.
Uno de sus principales atractivos se encuentra en el yacimiento
paleontológico de icnitas, en sus alrededores más
próximos. Éste, junto a otro de los yacimientos
de árboles fósiles, prácticamente sin
excavar conforman un importante núcleo prehistórico.
Tomando la carretera hacia el sur llegamos a Castellote,
pueblo donde encontrar un maravilloso patrimonio histórico-artístico
en su bello centro urbano, y un singular entorno natural.
Algunos actividades como el piragüismo y los deportes
náuticos encuentran en el embalse de Santolea un excepcional
espacio para su práctica. Otros deportes de aventura
como la escalada también encuentran su sitio en las
escarpadas zonas de Ladruñan o Crespol.