Población perteneciente a la comarca del Bajo Aragón,
de cuya capital, Alcañiz, la separan 42 kilómetros.
Se encuentra en la zona meridional de la comarca, entre los
ríos Guadalupe y Bergantes, siendo una de las últimas
localidades aragonesas, muy próxima a la provincia
de Castellón.
En Aguaviva se cultivan Melocotón de Calanda y olivos,
para la obtención de un estupendo Aceite de Oliva,
productos que cuentan con Denominación de Origen. Por
otra parte, destaca la producción de Cecina y Lomo
Embuchado, ambos protegidos por la fórmula "C"
de Calidad.
Uno de los elementos más significativos de su casco
urbano es la iglesia parroquial de San Lorenzo. Se trata de
una obra barroca, levantada durante el siglo XVII. De ella
destaca la hermosa portada barroca y la capilla mayor, cubierta
con una bóveda de crucería con reminiscencias
góticas. La torre, ubicada a los pies, presenta dos
cuerpos inferiores de planta cuadrada, mientras que el superior
es octogonal.
Son interesantes, por un lado, la plaza de España,
porticada y con dos niveles unidos por una escalinata; por
otro, edificaciones de carácter palaciego y estilo
renacentista aragonés, como casa Mir, en la calle Larga.
En los alrededores se hallan restos de un antiguo nevero
y dos ermitas: la de San Gregorio, del siglo XVII, que presenta
planta hexagonal y cubierta piramidal; y la ermita de Santa
Bárbara, de la misma época que la anterior,
que hoy se usa como albergue. De camino a La Ginebrosa encontramos
el puente de Cananillas, construido en el siglo XVII, aunque
presenta elementos anteriores.