Villa de la provincia de Teruel, localizada en el piedemonte
de la Sierra de Arcos.Lugar bajoaragonés de máximo
interés para conocer la prehistoria, y más concretamente
la cultura musteriense, representativa del Paleolítico
Medio (entre el 50.000 y el 35.000 a.C.).
En Alacón se encuentra el covacho de Eudoviges, excavado
en 1969-70, domina desde lo alto una amplia barrancada que
desemboca al río Martín. Se hallaron en el yacimiento
hasta 670 útiles de sílex, además de
medio centenar de núcleos y casi diez mil lascas y
elementos menores; restos resultantes de la talla y retoque
de las herramientas.
También "puntas musterienses" destinadas
a los venablos arrojadizos. No obstante, las adversas condiciones
químicas del suelo han destruído la mayor parte
de los restos fósiles y huesos que deberían
estar depositados en el lugar de comida de aquellos hombres
prehistóricos.
Afortunadamente se han conseguido determinar indicios de
un rinoceronte perteneciente a aquella época, el Dicerorhinus
kirchbergensis (también llamado rinoceronte de Merck),
o quizá Dicerorhinus hermitoechus, además de
los restos de un caballo prehistórico y de un cérvido,
seguramente gamo, pertenecientes al Pleistoceno medio avanzado
o del Pleistoceno superior.
Aparte del depósito musteriense, en el interior del
covacho se encontraron cerámicas presumiblemente pertenecientes
a una presencia esporádica de nómadas del Neolítico
superior o de comienzos de la Edad de Bronce.Las noticias
más antiguas sobre la villa datan del 1426. Su importante
torre militar, sin embargo, nos lleva al siglo XII, y nos
emplaza en las guerras fronterizas de la reconquista. Llamada
Torre de los Moros, es una de las más antiguas de Teruel.
Probablemente erigida por moros o moriscos, en planta cuadrada
y alzado troncopiramidal.
Pero Alacón se alza al mismo tiempo como uno de los
punto de referencia para el arte rupestre levantino. En su
entorno se localizan dos de los conjuntos más importantes:
el primero en torno al barranco del Mortero, con abrigos que
contienen figuras de cazadores y recolectores, y el conjunto
de Cerro Felío.
Los testigos de un pasado íbero se hacen presentes
en El palomar en el municipio de Oliete. Interesante yacimiento
considerado Monumento Nacional siendo uno de los más
importantes para conocer la cultura ibérica.